Abuelos y nietos

 


 

ABUELOS Y NIETOS.

¿Está bien que los abuelos malcríen a  sus nietos? En casa de los abuelos  siempre hay caramelos y chocolate, chuches, y además te toleran más cosas.

Los abuelos somos más pacientes, hemos aprendido con los años, y también carecemos  de las energías necesarias (que sí tienen los padres) para imponer la disciplina a los nietos.

La verdad es que no nos apetece reñir  a los nietos. ¿Qué los nietos no van  a la siesta…? No se les insiste. ¿Qué  si se van a dormir más tarde?, no pasa nada y así con otras cosas.

Los niños  saben que están en otro territorio. Y nosotros sabemos que no hay nada más dulce y tierno que la sonrisa  de un niño.

Los abuelos debemos estar siempre en consonancia  con los padres: no somos los `principales educadores de los nietos. Los principales educadores son los padres.

Hay que tener siempre claro que los abuelos no pueden sustituir  a los padres, sobre todo las abuelas han de saber que no son las mamás  de los nietos, en especial cuando la madre de ellos  es la nuera.

Los abuelos necesitamos  de los nietos porque nos dan cariño, y los nietos necesitan de los abuelos porque también les dan cariño, nos necesitamos mutuamente.

En la  alegría del amor, el Papa dice que muchas veces- a causa del poco tiempo que tiene  los padres-son los abuelos los que transmiten la fe a las nuevas generaciones, y quien dice la fe, dice también todo lo referente al acervo cultural, de la familia, las tradiciones del país en el que vive. Y lo transmitimos no porque hablemos mucho, sino que lo transmitimos con nuestro comportamiento: los niños  son esponjas y lo absorben todo.

Una gran preocupación hoy  de la Iglesia es la transmisión de la fe. ¡Mucho descansa sobre los abuelos!.

¿Cómo acercarse  a los nietos? Si están cerca es verlos a menudo, siempre  que esto no moleste a los padres. Si están lejos por Skipe, por internet o escribiéndoles cartas.

Los abuelos hemos  de cuidar y facilitar las reuniones familiares, pues  aunque nosotros hagamos poco ruido, nuestra simple presencia es ya  agradable a los hijos y nietos.

Por la edad que tenemos, los abuelos tenemos poco tiempo para disfrutar de los nietos. Los nietos tendrán  a sus padres  durante muchos años, pero los nietos no tendrán a  sus abuelos mucho tiempo.

¡Y los nietos adolescentes? Un poco más complicado. Escuchar y poco preguntar, que se sientan libres en el coloquio. Muchos se abren más  a los abuelos que  a los padres, mano izquierda. En los tiempos  que vivimos cada vez es más común que algunos abuelos no vean o vean muy poco  a sus nietos.

Un divorcio conflictivo, las rencillas entre los abuelos y progenitores son casi siempre los motivos por los que los más  mayores de la familia no ven  ni disfrutan de los nietos.

¿Tiene derecho lo abuelos a ver  a sus nietos? Hay derechos  de  visita y si no la obtienen  pueden reclamar a los tribunales por vía civil.

Los mayores perjudicados en caso  de separación son los niños, y así es, pero hay otros actores  a los que a veces no se  les tiene en cuenta y que también tienen  mucho que perder: los abuelos.

Los nietos-aunque hacen mucho ruido- nos hacen soñar con el futuro: ellos son el futuro, son la esperanza de la familia y de la sociedad.

Acogerlos con alegría y con cariño nos reportará también alegría y ternura a nosotros, aunque  a veces descolocan algún objeto de la casa,  algún mueble o rompen algo.

Cuando se van los niños de casa muchos abuelos dicen “¡qué  descanso!”. Pero al día siguiente los echamos  de menos, porque echamos  de menos estas sonrisas inocentes, su mirada cariñosa, sus caricias, sus besos.

¡Qué hay más dulce y tierno que la sonrisa  de un niño?

Antonio

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